martes, 15 de febrero de 2011

Guía para la publicación de libros




Publicación de libros y desarrollo nacional

1. Estrategia y objetivos generales

La educación es una inversión básica para el desarrollo económico, y los libros son las mejores herramientas de la educación. Independientemente de las cuestiones nacionalistas y el deseo natural de la mayoría de los países de tener sus propias industrias editoriales, una industria local del ramo es necesaria incluso si se tiene acceso a libros provenientes del extranjero.

Pero el argumento de mayor peso para los gobernantes, aun si consideran que las observaciones citadas son demasiado filosóficas, es que los jóvenes o adultos que apenas empiezan a leer deben estar interesados en disfrutar de su recién adquirida afición.

Una vez que los dirigentes nacionales han sido convencidos de la necesidad de contar con una industria editorial propia el siguiente paso consiste en persuadirlos de las medidas adecuadas que se deben tomar para lograr tal objetivo. Obviamente, la problemática varía de un país a otro. Algunos con población numerosa pueden emprender un proyecto amplio de desarrollo editorial; en cambio, otras pequeñas naciones no pueden esperar un desarrollo completo a mediano plazo, pero pueden al menos dar algunos pasos en la preparación y tal vez también producción de textos escolares para los niveles educativos básicos.


2. Socios en el mundo de los libros

Se requiere del esfuerzo de todo un equipo humano para producir un libro y hacerlo llegar a las manos del lector. Cada miembro de dicho equipo desempeña un papel específico y ninguno puede faltar.

Independientemente del grado de desarrollo alcanzado por algún país o de la complejidad o sencillez de su economía, existen cuatro elementos indispensables para crear una industria editorial. Los tres primeros son los siguientes: el autor, quien escribe el manuscrito; el impresor, que transforma el manuscrito en libro, y el vendedor, que se encarga de poner a la venta los ejemplares producidos. Pero es el cuarto protagonista quien desempeña el papel central y cuyo trabajo pasa desapercibido para el público en general: se trata del editor. Este asume la tarea de estratega y organizador del esfuerzo conjunto, reúne a los tres primeros elementos y, generalmente, corre los riesgos comerciales.

El autor
Es el creador o formulador de las ideas que serán comunicadas al mundo a través de un libro. Él es quien conjunta palabras, fotos, gráficas, tablas y demás recursos mediante los cuales se presentan sus ideas. Aunque estamos acostumbrados a pensar que el autor es una persona –como Shakespeare, al-Ghazzali, Cervantes o Camoens–, el autor, en un sentido legal y contractual, puede ser un grupo, una institución o incluso un gobierno.

El impresor
El impresor es el fabricante del libro. Recibe del editor el manuscrito, hace la composición tipográfica, encuadra la edición y lo devuelve impreso al editor. Bajo circunstancias normales el impresor casi nunca juega un papel determinante en la toma de decisiones acerca del contenido del libro, sólo le corresponde realizarlo según las especificaciones del editor y recibir el pago correspondiente.

El vendedor de libros
El vendedor recibe los libros directa o indirectamente del editor, comprándolos a un precio menor al que tiene que pagar el cliente en una librería, o de alguna otra forma. Generalmente el vendedor es la última persona, aparte del consumidor, en la cadena que inicia con el autor.

El editor
En este apartado abordaremos el cuarto elemento, el editor, quien, aparte de tener sus propias responsabilidades, juega el papel de coordinador general de la empresa editorial. El editor ocupa un lugar central en relación con los demás elementos. Este recibe el manuscrito de manos del autor, aporta el capital que se requiere, contrata los servicios de dibujantes, traductores y otros especialistas en la materia; turna a la imprenta el trabajo y lo supervisa; luego distribuye los libros producidos en los mercados potenciales. El editor pone en marcha toda la maquinaria de la edición.


Datus C. Smith: “5. Corrección del manuscrito”, en: Guía para la publicación de libros, UdeG/ASEDIES-México, 1991.




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